Hay quienes han robado todo,
o casi todo.
Hay quienes han perdido todo,
sí, casi todo,
pues lo único imposible de perder
es aquello imposible de robar:
La libertad de soñar,
de soñar la libertad.
Yo los he visto
luchar sin violencia,
los he visto
en su pasiva resistencia,
los he visto
soñar sin claudicar
esto que pronto llamaremos realidad.
De manos blancas
y corazón abierto,
con votos, denuncias o pitos
pronto llegaremos
y entonces dirán
Ah! Sí podían,
sí pudieron,
aquellos que no renunciaron
al derecho irrevocable de soñar,
pudieron.
Llegarán para escucharte,
para escucharme,
y entonces
lloraremos.
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Nátali, cuando todo llegue...
ResponderEliminarPorque nadie nos quite jamás la libertad de soñar con la esperanza de algo mejor.
Un abrazo, amiga.
Loli