26/10/09

La sonrisa del poeta

De arcilla era la mujer...


En su diario caminar no hay rosas rojas ni blancas gardenias,
la vida se desdobla, deja de ser lo que aparenta,
revuelve sonidos, colores, esencias,
la pupila se dilata,
el corazón se ensancha,
la palabra tridimensional es escasa, nefasta.
Dame más, dame más, dice el poeta.
Déjame escuchar a los ladrillos cantar,
arrastrarme por el cabalgar de tus latidos en aumento.
Déjame tirar las ropas de tus pensamientos,
escuchar los pregones tu pecho
abierto, puro, gallardo,
dispuesto a matar dragones, lanza en mano
para luego perderse entre castillos inventados.

En su diario caminar, no hay rosas rojas, ni blancas gardenias
“Violetas agradables se impregnan en sus piernas” escucha,
y sus labios se alegran y se rinden,

sin más,

sin lucha.

Natalie Gamero

13/10/09

Intangible

Silencio blanco, oscuro,
instante vivo entre muertos y esperados
tu existencia, un pálpito,
deja rachas de vientos rezagados
con ganas de soplar,
otro hálito,
tan sólo una vez más.

Poco dura el esplendor
si más cuenta su color
que su legado.

Natalie Gamero

7/10/09

Mercedes Sosa



Te vas Mercedes y nuestros corazones sollozan...los corazones de aquellos a quienes nos ha unido voz, tu corazón, tu pasión y tu legado. Gracias, Negrita. Siempre estarás con nosotros.


DÉCIMAS PARA MERCEDES de Jorge Drexler

Duerme, duerme, Negrita,
que tu voz está en el campo,
en la ciudad, en el canto
rodado de aquel arroyo,
en la almohada en la que apoyo
mi cabeza desvelada,
en mi vaso, en la enramada
y en las radios de los coches.
Tu voz la guarda la noche
muy, pero muy bien guardada.

2/10/09

Volvamos a ser Nosotros

En estos días muchos debaten
si ser venezolano es esto o es aquello,
si es irse o quedarse,
ser rojo rojito o azul azulito,
ser escuálido o revolucionario...
Hermanos, yo les digo,
estoy cansada de tanto título.
¿No podemos ser moraditos?

Simón me canta al oído
y veo a Mercedes en las orillas del río..
y se me paran los pelos, se me agitan los sentidos.
La vaca Mariposa, Garcita me dice el tío,
y es ese estremecimiento lo único verdadero,
ese llano que nos penetra aunque no lo hallamos visto,
ese Ávila que nos cuida, aún cuando estamos lejos,
esa gaita que esperamos mucho antes que nazca El Niño.

Entonces, no me pongan más títulos,
no me categoricen, no me juzguen, no me tilden,
tampoco me analicen.
Fuera de la autocrítica,
de la baja autoestima nacional,
de nuestra identidad fracturada,
para mí ser venezolana es esto,
es serlo porque así lo siento,
porque de eso me enorgullezco,
de lo bueno, que es mucho más que lo malo, me enorgullezco.

Mañana, cuando todo pase,
porque todo pasa,
dejaremos de ser malos, dejaremos de ser buenos
y seguiremos siendo, antes que todo, venezolanos.
Que sea pronto, sólo espero,
que volvamos a ser Nosotros para dejar de ser éstos
...o aquellos.

Natalie Gamero